¿Qué hacer si me roban una foto y se atribuyen mi trabajo?

¿Qué hacer si me roban una foto y se atribuyen mi trabajo?

¿Qué hacer si me roban una foto y se atribuyen mi trabajo? 1024 680 Manoli Hernández - Micropigmentación

Cuando descubrimos que otras personas están publicando en Internet nuestros trabajos como si fueran suyos, mantener la calma y actuar con inteligencia es clave para resolver el entuerto. Estos son nuestros consejos sobre cómo actuar cuando otros quieren atribuirse los éxitos conseguidos con tu esfuerzo.

La micropigmentación es una especialidad en expansión y generar confianza es clave para darnos a conocer. Hoy en día, las redes sociales son esenciales para difundir el trabajo que hacemos. Mostrar los resultados es primordial en el mundo de la estética.

Somos muchos los que colgamos fotos, con el permiso por escrito del cliente (cesión de derechos de imagen), que demuestran la calidad de nuestros trabajos y nos ayudan a ser más competitivos.

Pero ojo, porque internet es un mundo libre y, mediante el botón derecho – guardar imagen como…, otros pueden bajarse tus fotos y atribuirse el mérito. Si, como nosotros, te has encontrado con esta desagradable situación, vamos a ayudarte con estas breves recomendaciones.

1. Antes que nada, ¡marca de agua!

De entrada, intenta ponérselo difícil a los que quieran plagiarte. Tus imágenes deben ir siempre con alguna marca que los identifique claramente contigo (logotipo o tu nombre). En realidad, este paso es previo a colgar la imagen en internet, pero imprescindible.

Aun así, siempre se las podrán ingeniar para recortar la marca, por lo que es tentador pensar en ponerla de manera que ocupe toda la imagen. Si lo haces así, podrían perderse detalles del trabajo que hay debajo y esto puede perjudicarte más que ayudarte.

Simplemente coloca la marca visible, que moleste solo un poco, y tómatelo como una medida preventiva que hará que se lo piensen dos veces antes de apropiarse de tu foto.

Antes y después de un tratamiento de micropigmentación facial en cejas

Normalmente situamos la marca de agua en una esquina, siempre vigilando de no tapar el trabajo realizado, en este caso las cejas.

2. Contacta con el plagiador, de buenas

Que no te hierva la sangre. Si el daño ya está hecho, ponte en contacto con esa persona, explícale que tú eres el autor de la imagen y que le das dos opciones:

  • Retirar el contenido de inmediato.
  • Mantener el contenido, pero pactando unas condiciones (siempre por escrito), por ejemplo: poner la versión con marca de agua, indicar claramente que el trabajo es tuyo, poner un enlace a tu web o página personal, o incluso a cambio de una contraprestación económica.

Sé amable pero contundente. Normalmente esto será suficiente, te pedirá disculpas con alguna excusa rara que no lograrás entender y escogerá una opción. Fin de la historia.

Un acuerdo amistoso siempre te beneficiará. Recuerda que tu objetivo es reconocer la autoría del trabajo, no demostrar lo enfadado que estás.

3. Derechos de autor: enseña los dientes

Si tu amabilidad no ha surtido efecto, o el plagiador no contesta, tienes un as en la manga. Asumiendo que la fotografía la has tomado tú, y que la persona que aparece en ellas te ha cedido a ti su imagen, la legislación española reconoce tu derecho como autor desde el momento en que la hiciste.

Infringir derechos de autor es ilegal. Nadie en su sano juicio querría ganarse problemas legales por una estúpida imagen. Explícaselo tal cual a tu plagiador y, si está en su sano juicio, seguramente recapacitará.

Aquí también pueden tomar nota todos los que se dedican a llevar las redes sociales de otras personas y no les tiembla el pulso al coger imágenes de Google. La propiedad intelectual existe y os puede estallar en la cara cuando menos lo esperéis.

Publicad solo aquello que sepáis que no está protegido por derechos de autor. Y si no lo sabéis, entonces no lo publiquéis. La prudencia será vuestro mejor aliado.

Los derechos de autor pertenecen al “creador” desde el momento en que crea una obra (fotografia, película, pintura, libro, etc.), sin necesidad de realizar ningún otro trámite.

4. Reivindica lo que es tuyo

Supongamos que, ni con los derechos de autor asomando, obtienes respuesta, o lo que obtienes es más bien indiferencia. Al principio hablábamos de la confianza que hay que dar por las redes, y tú podrías perderla si un mismo trabajo aparece en dos sitios distintos. El usuario no sabe quién es realmente el autor y acaba por desacreditaros a ambos.

Aprovecha tus redes sociales para exponer el caso y que se sepa la verdad. No es esperable que desde el otro lado hagan lo mismo, así que con un poco de suerte ganarás credibilidad.

No pierdas la confianza de tus seguidores y explícales lo ocurrido, dejando claro que ese trabajo es tuyo.

5. Búscate un abogado

Cuando ninguna de las otras vías haya funcionado y el caso esté perjudicando a tu profesionalidad, no te quedará otra que contactar con un abogado especializado en derechos de autor.

Es cierto que tienes todas las de ganar y no debes preocuparte, pero empezarías un proceso que puede ser largo. En todo caso, es una decisión que debes tomar y es mejor que te dejes aconsejar por profesionales. Considéralo el último recurso.

Ir a juicio nunca es la solución ideal, sobretodo por el gasto económico y personal que conlleva, pero puede que no tengas otro remedio.

Y a vosotros, ¿os ha pasado algo parecido? ¿Cómo habéis reaccionado? ¿Lo habéis podido solucionar fácilmente? ¡Si tenéis más consejos que los expuestos, por favor, iluminadnos! Estaremos encantados de aprender de otras experiencias.

2 comentarios
  • Rakel

    Desgraciadamente cada vez son más los que como tu dices ” No les tiembla el pulso”
    A mi me paso y no me quedo otra que aprender a poner marcas de agua que son tan costosas de eliminar que se les quitan las ganas de intentarlo por el trabajo que supone hacerlo.
    Siento lo que te ha pasado pero cuando me paso me di uenta de que 1 tenia que aprender a marcarlo bien y 2 si alguien la ha cojido es que hago bien mi trabajo

    • Manoli Hernández
      Manoli Hernández

      ¡Hola Rakel! Sí, poco a poco vamos aprendiendo para que no nos vuelva a pasar, pero tienes razón que al menos podemos interpretarlo como que el trabajo está bien hecho. Espero que en tu caso pudieras solucionarlo cuando te encontraste que otros se atribuían tu trabajo. Un saludo 🙂

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